Nació
en París en 1949, en el seno de una familia acomodada, hijo de padre
catalán y madre alemana. No quiso seguir la carrera que su padre
había pensado para él; por eso abandonó su casa para
independizarse. En aquellos años vivió como pudo, a veces
trabajando como extra en la Opera de parís.
A
principios de la década de 1970 se trasladó a Londres, donde empezó
a diseñar bisutería mejicana de cartón piedra y diamantes de
imitación junto con Michele Costas, que luego vendía en mercadillos
de la capital. Después regresó a París, y en 1972 empezó a
trabajar en complementos de moda. En esta época comenzó su
aprendizaje. Un amigo lo recomendó en Mc Douglas, empresa fabricante
de prendas de cuero, y en menos de un año, fue ascendido a jefe de
diseño. En 1975 estaba trabajando como freelance para Complice y
empezaba a formarse en aquello que más intervenía en el mundo de la
moda: la técnica y el estudio de la mujer.
Su
primera presentación de modelos tuvo lugar en 1976, con unas
creaciones coloristas (azul, rojo, metalizados y tonos neutros), en
telas selectas y de gran calidad: cachemira, cuero y seda. En 1979
fundó su propia compañía, Montana.
En
la década de 1980 fue progresando, al principio con Thierry Mugler,
en su estilo de alta costura, un estilo caracterizado por unas formas
atrevidas y unos colores intensos. En 1981 lanzó su primera
colección de hombre.
En
1983 abrió su primera tienda en París. Pidió a sus compañeros
diseñadores Walter Steiger y Jean Colonna que le ayudaran a crear
nuevos complementos. Las licencias que concedió a la firma de moda
italiana GFT, las lentes Alan Mikli y su perfume Parfum de Peau le
reportaron unos suculentos beneficios e hicieron que su empresa
prosperase.








